Hombres de guerras y aventuras
El mal Mientras los escupitajos rojos de la metralla Silban todo el día por el infinito cielo azul; Que escarlatas o verdes, al lado de reyes que los burlan, Hunden en masa batallones en el fuego; Mientras que una horrible locura muele Y hace de cien mil hombres un montón de fumadores; -¡Pobres muertos! En el verano, en la hierba, en tu alegría, Naturaleza! Oh tú qué hiciste de esos hombres santos... -Él es un Dios que se ríe de los manteles de damasco, De los altares, con incienso, de los grandes cálices de oro Que en el arrullo del Hosanna se queda dormido Y se despierta, cuando las madres recogen, En la angustia y llorando bajo sus viejos sombreros negros, el gordo centavo que les dan, proporcional a sus pañuelos. Arthur Rimbaud Traducción Francés/Español por Daniel Pérez Segura (Ciudad de México, 1993) Los Lusiadas, Canto IV, estancia 84 Y ya en el puerto del célebre Odiseo Con noble revuelo y con deseo (Dónde se mezcla licor y blanca arena con e...