Traducciones de poemas de Vittorio Vettori
Momento paterno a Cristina Me dices que te duelen los huesos. Entonces el hermoso cuerpo brotado vivo desde mi semilla arrojada en la dulce tierra carnal de la amada esposa se apoya en aquella osamenta adolorida. ¿Qué podría decirte, querida? Cuídate, se entiende. Pero a mi que además habría querido darte una juventud inmortal sin niebla ni heladas, solamente clara y cálida como el sueño que en ti nació, me está prohibido ayudarte. Sin embargo ruego al otro Padre que es padre de ambos que te ayude siempre, hija: y pido el ángel que te vigila te custodie con su luz secreta hasta el día del futuro segundo nacimiento. Momento nocturno Nunca les voy a olvidar, muros estrictos, que una noche con repiques de campana y aguas chorreantes en sinfonía me recordaron la íntima conciencia de las fuentes puras y del último estuario, de la carne y de la cruz, de lo cotidiano y de lo trascendente. Por Rimbaud, 1 (Saber) Saber como yo se el grito de los cielos que estallan en relámpagos como trom...